XX

Mayo 1, 2008

 

Si habría de encontrarla sería sentada en la zona y habrían dos posibilidades. Estaría en el parque, en la esquina, con Las Mercedes y las Damas a las espaldas. Seguramente disimulando el asco ante la mirada lasciva del romeo uniformado, a quien limpia las botas un niño que no alcanzará los diez.

 

Si en verdad la encuentro allí, tendrá la mirada dispersa y el sueño fruncido por la rabia, rodeada de artistas, vasos y otras cosas así, tan plásticas. Tan pronto me acerque partirá su mirada el aire rancio atravesando el parque, y nacerá amorfa, confusa detenida a mis pies. Luego sin decir nada aún, se levantará y mostrará su verdadera forma, sin que nadie más que yo pueda verla.

 

Si no, de seguro estará en la plaza del solazo acostada en un banco en el que a otras horas son envidiosamente detenidas las parejas por mirase con ternura, por decir en voz baja cosas como: te deseo amor, no me des tregua… ellas, las parejas, pasarán a los titulares como terroristas inmorales, mientras en la misma primera plana exoneran a cada implicado del último y multimillonario fraude bancario. Pero a estás horas, mientras la luna todavía es grande y amarilla, ha de estar tendida buscando en las nubes los caprichos de alguna diosa. De ser así, me acercaré sin perderla de vista, me sentaré a su lado, pero en el suelo, a esperarla conteniendo el aire y en mi rostro una sonrisa marcará su retorno.

 

Pero se hace tarde y aquí estoy, en el parque. Ella no está. Debí estar primero en la plaza. Miro fijamente al policía y, mientras lo odio, lo sé: después del próximo café ella habrá desaparecido, ya no podré encontrarla y un frío absurdo me morderá por dentro, y no querrá soltarme.

 

Me sentaré con los perros, rendido, buscaré sin suerte en algún bar, exhausto me rendiré, y allí, donde mueren las sombrillas, estará ella mirándome enojada.


Los Versos de la Semana

Abril 29, 2008

Por si alguien necesita aun saber..

http://emmazul.blogspot.com/2008/04/noches-de-poesia.html 

Gracias a ti. Porque eres y estás.


PERCEPCIÓN Y AMNESIA EXTRASENSORIAL

Abril 23, 2008

 

No siento nada. En este agujero sobre iluminado ando tras el rastro de otros tiempos menos lineares que este. No siento nada.. no es que mi piel no tema a sus dagas, ni que el corazón no se esté ahogando en su propia saliva, pero igual, no siento… No puedo sentir, pues corro el riesgo de sentir demasiado. No puedo sentir porque tengo miedo. Tengo miedo a cantar, a gritar tus nombres a todos los vientos y a recordar ciertas calles, a ciertas horas.. Pero tengo.. ‘cause I don’t tengo que olvidarte wanna feel this overwhelming… hostility  que significa saberte en mi.


AFRODIGRAMA I (ó por si acaso llueven para siempre agua y sed)

Abril 17, 2008

Salir
Correr
Perderme hasta encontrarme absorto frente al abismo
arrojarme
venerar los pandóricos misterios de tu carne
De tus huesos
De esos ojos grandes con que miras
El canto tu voz nueva y antigua
Conjurando mantras
con los nombres secretos de dios.

Elevarme
contemplarte
Dejarme caer
Aprender para que sirve mi lengua
cuando gimes
descifrando afrodigramas del deseo
con tu olor por todas partes
invitándome a seguir lamiendo
al sur de tu vientre
donde habita el mar.


DE TUMBAS, AMORES, VERDADES Y ABISMOS

Abril 17, 2008

 

Tres ocasos después, al doblar la esquina, las dudas prendidas en tus labios me revolvieron el estómago. No había más excusas, no era tiempo de caballos, soledades o peces ya que, afortunadamente, entre los cabellos negros que me bañaban y los ricitos castaños que me hacían cosquillas, no había espacios para abismos; o al menos eso creía yo. Pero, como con eso de los abismos suele ocurrir que los más hondos van cubiertos de piel, -y todos sabemos que la piel tostada por el deseo encubre muy bien esos dolores-, no tenía la certeza. Aún así, allí, tendido entre cabellos, suspiros, envuelto en el olor a cuerpos húmedos y pegajosos me sentí a salvo.

 

Pero ahora, entre la risa de los sepulcros, los atardeceres violeta en los espejos rotos y algunos secretos recién contados… te busco. Porque traicionamos al olfato no puedo encontrarte, y tengo miedo. No es siquiera que me asechas tras los mármoles eternos, sino que en esta orilla de tu noche sé, que preñados de impaciencia –y fantasmas-, nos buscamos, pero el chelo hoy no toca música de encuentros; no lo hace nunca, y sin embargo…  Sé, ahí estás.

 

No logro verte. Mis llagas acarician las lenguas de estos mis perros compañeros de viaje. Sí, es verdad, estas cicatrices mal curadas tal vez llevan tu nombre, pero no son solo tuyas. Algunas, las que arden mientras me acerco, son hijas de la noche de sombras amarillas y ventiladores inmóviles y,-aunque tengan tu nombre- de una silueta que no es la tuya.

 

Aquí, tras los sepulcros donde habita tu olor… espero. Conmigo arrastro los cadáveres que encontré en el camino, esos que las verdades brutales dejaron sin sus máscaras, esos que después de tanto dolor lograron ser libres. Incluso arrastro al de aquel que cayera de los abismos agridulces de una cama mojada, a los pisos helados de un motel de tercera, aquel que danzara con el diablo al ritmo del zumbido de las moscas, y a quien, de entre las crepitaciones de sus facciones podridas, le fuera tendido un puente de placer: placer de fatalidades y vampiros y de cíclopes y de lenguas de fuego…

 

Ya son libres pero aún los arrastro. Yo que aun no soy libre, los arrastro para que los veas, los toques, introduzcas el dedo en sus heridas, que su olor te atormente hasta que la belleza de su libertad te de asco y después -cuando vomites- nazcas de nuevo, para que al fin, pueda Yo ser libre y amarte.


INTERLUDIO PRIMERO

Abril 15, 2008

Calor, necio y absurdo calor de medianoche. Los corazones huecos también vienen en cajas y revientan el televisor. Los peces en cambio, se muerden los labios… Esperando la muerte corremos, cantamos, nos escondemos; sudamos las dudas en que moran sus pisadas y así, cómplices, sonreímos, sabiendo que en el camino hemos logrado lo increíble: amar un día más.


INCERTIDUMBRE..

Abril 9, 2008

Esa noche no hablaron. Se acercaron, se miraron, con certeza pero tristes sonrieron; se mimaron, cocinaron pero no comieron, se abrazaron y fingieron dormir.

Consternado, un fino temblor acompañaba su pulso cautivo de la incertidumbre. La verdad valía el fuego, pensó. Debía confiar, y confiaba. Conocía de antemano el desenlace, era lo justo, mas no pudo evitar el trance. Se sintió como cristo en la cruz, al caer la tarde el viernes de las sombras, pero ya era sábado…

Ella respetó su silencio. Se pegó a su espalda como si quisiera evitar la entrada de algún mal recuerdo, posó ligerísimos los labios el la base su cuello y lo abrazó deseando arroparlo todo. Lo sintió orgulloso y frágil, esbelto, cansando, vencido, sencillo; complicado; pidiendo su abrazo y su espacio como si fueran la misma cosa, pero sobre todo sin pedirlo. Por suerte los hombres son los sencillos, pensó casi dejando escapar una carcajada que no estaría dispuesta a confesar, pues, fuera de la tristeza, bien le divertía contemplarlo en su encrucijada. Verlo con su cuerpo casi todo relajado menos, en la frente, ese lugar donde conjuraba los universos que nacían, colisionaban, florecían, se conjugaban y atropellaban para no dejarlo dormir. Disfrutaba intensamente el poder estar cerca sabiéndose poseedora de una magia ancestral capaz de alterar ese orden cósmico, liberar su energía, conjugarla y hacerla en su cuerpo, plural.

Él se dio vuelta, sonrió con malicia buscándola en la oscuridad, deslizando los dedos que se abrieron paso por esos muslos de mujer que prestos lo envolvieron. Subió la temperatura, también la humedad. Cedió. A pesar de todo, ella olía a primavera.

Que bueno que somos mamíferos, pensó antes de morir.


DE PALMAS Y PARQUES ENCANTADOS

Abril 8, 2008

Tal vez un recuerdo en forma de palma
devuelva la lluvia a los parques dormidos.

En los ojos cerrados de verde primavera
nidos de yerba fresca florecen.

A veces les oigo cantar
con lujuria entretenerse
jugando a las caricias sin nombre
  de las sombras de otoño
¡tantas veces anduvimos tan cerca del amor!
mas los sepulcros se quedaron sin su sangre
pobrecitos los cobardes que le temen a la muerte
o los que como esa vez nosotros
no olvidaron de una vez los caminos de regreso
¡Son tantas cosas en las que no se puede a medias!
Que triste morir sin dejarse ir
sin dejarse caer de una buena vez
siendo un par de golondrinas
o tal vez solo sus alas
                               e x t e n d i d a s
susurrando caricias a los parques encantados
excentricidad desnuda
corriendo desenfrenada los surcos de las pieles
enrojecida
deshaciendo las caras
hasta llenarlas de sueños
de vida
transformando en sembradío
los antiguos caminos del miedo
los cementerios
que hoy dan paso a las amapolas
a todos sus fuegos.

Así tal vez un baste un recuerdo
una palma retozando con el viento y sus secretos
y por ella la lluvia al despertar
cantando al parque sus húmedos motivos
rozando las panzas de las lunas
con un pasaje de ida al delirio
pues después de todo
no me avergüenza decirlo
al fin le creo a esto
que algunos llaman amor.


VIOLETA

Abril 5, 2008


La chica de las marcas besó el rostro del azar por última vez. La mañana anterior seguía negándose a despertar esperando los sueños prometidos, pero estos no llegaban. La estirpe de los días lineales exigía explicaciones a la mañana que, mucho tiempo después, fue obligada a ceder y encerrada junto a ese día entre el domingo y el lunes que ya nunca usamos.


SOBRE LA MUJER Y EL ORIGEN DE ALGUNAS LUCHAS

Abril 3, 2008

Estás ahí callada como distante
descalza sobre un lienzo de olvidos
en las fiestas de la memoria

Una piedrecita negra te invita una pieza
  tropiezas
Tiemblas la miras dudas aceptas
Y allí danzando recuperas el olfato
Tu olfato de mujer desnuda buscando sus manos
olfato de sol de medianoche
olfato de diosas menjurjes y serpientes

La mujer se huele se reconoce se extraña
la mujer levanta el horizonte
la mujer va tras el rastro de las mariposas

Caracolas aladas te besan los pasos
cosquillas
Hay algo en tus ojos
párpados
los abres
una luciérnaga posada en la nariz
la niña tiene preguntas
Olamor sonríe
Melancolía
grillos y ruiseñores te pueblan los hombros
cantando sus verdades clandestinas
entonan su canto hijo de la rabia
de los silencios
de los dónde está papá
de los no lo sé duérmete niño duérmete ya
los velorios sin cadáver
cadáveres sin preguntas
y preguntas con sabor a amnesia a justicia y retraso

La mujer entonces.. inventa la guerrilla.