Estás ahí callada como distante
descalza sobre un lienzo de olvidos
en las fiestas de la memoria
Una piedrecita negra te invita una pieza
tropiezas
Tiemblas la miras dudas aceptas
Y allí danzando recuperas el olfato
Tu olfato de mujer desnuda buscando sus manos
olfato de sol de medianoche
olfato de diosas menjurjes y serpientes
La mujer se huele se reconoce se extraña
la mujer levanta el horizonte
la mujer va tras el rastro de las mariposas
Caracolas aladas te besan los pasos
cosquillas
Hay algo en tus ojos
párpados
los abres
una luciérnaga posada en la nariz
la niña tiene preguntas
Olamor sonríe
Melancolía
grillos y ruiseñores te pueblan los hombros
cantando sus verdades clandestinas
entonan su canto hijo de la rabia
de los silencios
de los dónde está papá
de los no lo sé duérmete niño duérmete ya
los velorios sin cadáver
cadáveres sin preguntas
y preguntas con sabor a amnesia a justicia y retraso
La mujer entonces.. inventa la guerrilla.
Abril 12, 2008 a las 4:06 pm
los velorios sin cadáver
cadáveres sin preguntas
y preguntas con sabor a amnesia a justicia y retraso.
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es increible como puedes relacionar las cosas asi, me impresiona..