La chica de las marcas besó el rostro del azar por última vez. La mañana anterior seguía negándose a despertar esperando los sueños prometidos, pero estos no llegaban. La estirpe de los días lineales exigía explicaciones a la mañana que, mucho tiempo después, fue obligada a ceder y encerrada junto a ese día entre el domingo y el lunes que ya nunca usamos.
Escrito por larosayelclown