Calor, necio y absurdo calor de medianoche. Los corazones huecos también vienen en cajas y revientan el televisor. Los peces en cambio, se muerden los labios… Esperando la muerte corremos, cantamos, nos escondemos; sudamos las dudas en que moran sus pisadas y así, cómplices, sonreímos, sabiendo que en el camino hemos logrado lo increíble: amar un día más.
Abril 16, 2008 a las 11:37 am
El amar y sus conjugaciones…cuantos misterios…cuantos verbos hechos carne…cuantos huesos hechos sombras
Saludos y abrazos desde Sadalsuud…
Abril 19, 2008 a las 2:18 am
que coincidencia esto! jajaja leelo de nuevo para que veas