COSAS POR DECIR

I

He visto la verdad salpicada de sangre

Nadando en torbellinos azules y fugaces

La he visto desnuda y yuxtapuesta al blanco

Cien veces detrás de la culpa

Cien veces detrás de la luna

De la culpa a la tumba burlando los espejos

Para encontrarse a sí misma cavando ansiosa

en un cuerpo frágil que aún no se quiebra

porque todavía quedó un dedo para marcarnos el camino

y al camino lo he visto desdoblarse

irradiando la memoria justiciera

y a ella de nuevo aparecer

cuando ellos la creían muerta.

II

He visto lenguas humanas

retorcerse de repugnancia

practicando elegantes harakiris

y triples saltos mortales

en la boca de los cínicos de moda

cuyas lenguas son del lagarto colas

que se cortan y renacen

y se pudren y se cortan

y les vuelven a salir

mientras sonríen como usted señor presidente

porque la verdad es así de impertinente

para el gusano vestido con la seda del desnudo

que se acerca a la rosa

para ahogar al capullo.

III

Conozco el sonido del silencio

He visto paredes hablar de lo que todos callan

He visto corruptos enrojecer de la rabia en las avenidas

y de la vergüenza en las casas
frente a los niños y los espejos

les he visto asustados reventar el televisor

mientras ven los sindicatos renunciando a ser empresas

para volver a ser del pueblo

y he oído a Balaguer retorcerse en su tumba

engreído y solitario

porque hay hombres y mujeres alzadas en escuelas llenas de colores

bailando en las plazas liberadas, en los parques, las esquinas

sin que haya una avenida que se salve

pues pa’ que sirve una revolución en la que no se baile

la alquimia de nuestros cuerpos sagrados.

Así que he visto profesores y estudiantes abanderados

cantando

y educando; educando y aprendiendo

con los campesinos y campesinas que alimentan a las médicos

y a sus pacientes;

con todo el abecedario de los colores derramado en los cabellos y en las pieles

y que son artistas, artesanas, empleadas y empleados, públicos, privados;

ciudadanas y ciudadanos que ofrecen su saber y su trabajo

a las madres, padres, hijos, hijas, abuelas, abuelos, yernos, vecinos..

hasta entonces solo extraños extrañados

pero ahora compañeras y compañeros

más que hermanos

en las artes manifiestas del amor

eligiendo ser y estar e ir y andar

acompañar y hacer

porque en cada ritmo que vibra en sintonía con la tierra

es nuestra riqueza

con la palabra precisa que invita a la conciencia

un temblor dulce que eleva los sentidos

y nos mueve los pies y el piso.

Yo he visto los efectos del temblor

Huele a revolución.

2 comentarios para “COSAS POR DECIR”

  1. daniO Dice:

    exelente final.
    me encantó.

  2. Franklin P Dice:

    Excelente!!

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